
Esta vez la niña no se aburría con las Barbies, el trabajo fue más laborioso. Corría la época en la que el hermano pequeño (llamémosle Mini) se dedicó a comprar Warhammers, pintarlos y jugar con ellos. Yo me quedaba en la etapa 2, que o que me gustaba era pintarlos ahí con detallitos, hacerles a los enanos la barba con reflejos... lo tipico. Hasta que un día de vorágine pintora me encontré con el Cluedo, ése mítico juego. Qué sorpresa la mía cuando vi que los sosos muñequitos grises del juego eran como los enanos del Mini... (risa maligna). Asi que me dejé de seres de la Tierra Media y me puse manos a la obra con la clase social más snob de los juegos de mesa. Como se ve, no duró mucho, sólo dos personajes y medio pero el resultado es bien molón. Una pena que en la foto no se vea bien (también estaba haciendo pruebas con la cámara, la mitica Kodak rota que se estropeó en Cuba).
Tenemos al Coronel Mostaza (Mustard) con su esmóquin dorado.Me quedó monísimo con sus canas, su monóculo y su bigote.
Y luego la Sra Celeste ( que más que señora para madame, pero de estas de club de carretera a 90€ el servicio ), con sus labios azules, sus canas y sus pieles.
Se me quedó a la mitad la señora cocinera. Cualquier día me da la venada y pinto al resto...